| Los criptógrafos españoles no eran precisamente los más dotados de Europa.
Su ignorancia era tal que cuando descubrieron que sus mensajes eran
transparentes para los franceses, gracias a las habilidades del matemático François Viète,
concluyeron que eso solo era posible si el matemático estaba
en tratos con el Diablo. Por eso pidieron al Papa que le llevase ante
una corte cardenalicia para ser juzgado. Pero el Papa no lo hizo, porque
sabía que las habilidades de Viète nada tenían
que ver con el Averno, dado que los criptoanalistas papales también
descifraban los mensajes secretos españoles. |