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La proporción de un pecho
Quizás esperé que la proximidad de esos sobrevivientes
armoniosos actuaría sobre mí como una terapéutica
mágica; quizás calculé que, sumergiéndome
en un mar de belleza, rodeándome de mármoles rítmicos
hasta desaparecer detrás de sus entrelazadas apariencias, como
en medio de un ballet inmóvil y fragmentario en el que cada cosa,
la lisura de una frente, el arco de un brazo, la proporción de
uno pecho suscitaba emociones que aliaban a la poesía con las matemáticas,
lograría olvidarme de mí mismo.
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