Esta negativa a aceptar el hecho de su propia conciencia -escribió
el doctor Nathan- puede reflejar ciertas dificultades posicionales en
el contexto inmediato de
tiempo y espacio. El ángulo recto de una escalera en
espiral puede recordarle ciertas figuras en la química del reino biológico.
Este fenómeno suele alcanzar límites notables: los balcones
que sobresalen en el edificio del hotel Hilton, por ejemplo, han llegado
a identificarse con las perdidas aberturas branquiales de la actriz
cinematográfica moribunda, Elizabeth Taylor. Muchos de los pensamientos
de Travis se refieren a lo que él denomina "simetría
perdida del blastodermo", el primitivo precursor del embrión
que es la estructura última encargada de preservar la
simetría en todos los planos.